Tres tipos de tratamiento farmacológicos para dejar de fumar

El 70% de los fumadores quieren dejar de serlo, aunque sólo el 10% de los que lo intentan lo consiguen cada año.

El mejor tratamiento para dejar de fumar:
  • Primero, el consejo, seguimiento y apoyo médico.
  • Segundo, una terapia conductual, porque la mayoría de las veces se fuma en un contexto social, como manera de entablar relación, o en momentos emocionalmente complejos, tanto de alegría como de tristeza, o se convierte en reflejo automático (por ejemplo, cojo el teléfono y enciendo un cigarrillo).
  • Tercero, si es necesario, una medicación, que hace más fácil dejar de fumar, pero que no te hace dejar de fumar.
Hay tres tipos de tratamientos farmacológicos:

Los sustitutos de la nicotina:

¿Cómo funciona? Cuando una persona fuma, la nicotina se absorbe en la boca y pulmones, pasa a la sangre y en unos 10 segundos llega al cerebro donde actúa en los receptores nicotínicos. La terapia sustitutiva con nicotina actúa de forma similar. La nicotina de los chicles, parches, pastillas, etc, llega a través del aparato circulatorio al cerebro, disminuyendo el deseo de fumar y los síntomas del síndrome de abstinencia. La diferencia radica en que no se produce adicción ni dependencia de la nicotina porque su concentración en sangre es menor que en el caso de los cigarrillos. Los sustitutivos de nicotina pueden utilizarse por vía transdérmica (parches), oral (chicles o caramelos), intranasal (spray nasal) o inhalatoria (inhalador de nicotina) con un periodo de duración de 2 a 3 meses.
Ventajas:
  • Reduce los síntomas del síndrome de abstinencia.
  • Es un tratamiento muy recomendado para fumadores con moderada y alta dependencia física de la nicotina.  

Eficacia:

Los estudios demuestran que es un método fiable para dejar de fumar. El 30% o 40% de los casos que han conseguido abandonar el hábito, sigue sin fumar a los 12 meses de finalizado el tratamiento.

Efectos secundarios y contraindicaciones:


En España estos productos se comercializan a través de las farmacias y no precisan receta médica. Aunque estos fármacos son muy seguros es aconsejable que sea un médico quien supervise su utilización: 

Pueden aparecer efectos secundarios leves y de corta duración (insomnio, irritación nasal o de garganta) que deben ser controlados. Consultar al médico. 


Las contraindicaciones para el empleo de este fármaco son las siguientes:

Personas que hayan sufrido un infarto de miocardio reciente.
Personas con angina de pecho inestable.
Mujeres embarazadas y durante el periodo de lactancia.
Personas con úlcera gastroduodenal activa.
Fumadores con arritmias cardíacas severas. 

Bupropion:

Es el primer medicamento que, sin estar compuesto por nicotina, ha demostrado su eficacia en el tratamiento del tabaquismo.

Eficacia:
 
Los resultados del tratamiento con bupropion demuestran que el 40% de las personas que han conseguido dejar de fumar , siguen sin fumar a los 12 meses después de finalizado el tratamiento. 

¿Cómo funciona?

Se trata de un antidepresivo que actúa sobre las estructuras cerebrales donde se produce la adicción, consiguiendo reducir los síntomas del síndrome de abstinencia y el deseo de fumar. Se presenta en forma de comprimidos y la duración del tratamiento suele oscilar entre las 7 y las 12 semana.

Es eficaz tanto en fumadores con baja-moderada dependencia como en los de alta dependencia física a la nicotina. Está indicado en el tratamiento de fumadores con antecedentes de depresión y de alcoholismo. A diferencia del tratamiento con nicotina, el bupropion es bien tolerado en pacientes con enfermedad cardiovascular y/o EPOC. Los resultados del tratamiento con bupropion demuestran que el 40% de las personas que han conseguido dejar de fumar , siguen sin fumar a los 12 meses después de finalizado el tratamiento.

Vareniclina:

Básicamente actúa reduciendo el efecto de la nicotina en el cerebro y reduciendo la ansiedad causada por el síndrome de abstinencia.

¿Cómo funciona?

La vareniclina pertenece a una clase de medicamentos llamados adyuvantes para dejar de fumar. Actúa bloqueando los efectos placenteros de la nicotina en el cerebro.
 
Se presenta en forma de comprimidos y la duración del tratamiento inicialmente recomendada es de 12 semanas.


Eficacia:

A los 12 meses tras el tratamiento un 40% de las personas que han dejado de fumar siguen sin hacerlo.

Fuente:

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Carlos Soler Carlos Soler Experiencia en el sector de la tecnología y TIC. En Blogtecnia desde 2006. Ex-Asistente blogger al MWC de Barcelona. Exeditor en GeeksRoom. Me podéis seguir en Twitter, Google+ y Facebook. Encontrareis mi poemario en la iniciativa de: Save the Children.

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